Màrius Domingo Urbaneja es ingeniero por la UPC y doctor por la URV, crítico de arte y comisario independiente. Forma parte del comité de redacción de la revista Artiga (arte y pensamiento contemporáneo), es colaborador habitual de la revista de arte Bonart y es gestor de la web Altacapa.com desde el año 2007.

Manuel Pérez Saavedra, alicantino establecido en Tarragona desde 2001, se formó como arquitecto en Valencia y Dinamarca, especializándose en patrimonio por la UPC. Antes de instalarse en Tarragona colaboró con algunos arquitectos en Croacia y Brasil. Actualmente es socio del despacho D2arq y vocal de la Comisión de Patrimonio de la Generalitat de Catalunya en Tarragona.

El reflejo, la realidad como metáfora.

Una intervención mínima, sutil, basada en construir un espejo de agua. Se trata de fabricar una ficción, una perspectiva poco habitual que juega con el espacio y lo hace gigante, inmenso. El patio del edificio que tenemos delante se refleja bajo nuestros pies y nos produce la ilusión de continuidad, de infinito. La realidad y la ficción se tocan en este punto, y el observador tiene la sensación de flotar, de levitar. Un sueño hecho realidad. La belleza de las columnas, largas y esbeltas, que crecen hacia el cielo, se hunden ahora prolongando la perspectiva hacia un lugar desconocido hasta ese momento. Pero pronto comprobamos que todo es mentira, una pequeña corriente de aire mueve la superficie del agua y algunas ondas, muy pequeñas, prácticamente imperceptibles, rompen la magia del momento. De nuevo lo que es permanente se impone, el misterio desaparece y comprobamos que los sueños son breves, efímeros. Entonces entramos en el cuarto oscuro y la realidad nuevamente cuestiona lo que tenemos delante, lo que está abajo ocupa un lugar en la parte superior. ¿Dónde estamos? ¡El mundo al revés!