Espacio: Patio de Sant Jordi i Sant Domènec
Situación:  Calle Sant Domènec, 14


El equipo LA+LA está formado por Aina Santanach, Ana Badía, Laura Molina y Lara Tudó, amigas y arquitectas. Juntas estudiaron Arquitectura en la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura del Vallès.

Durante sus estudios, Ana y Laura formaron parte del equipo RESSÒ que participó en la competición internacional Solar Decathlon Europe 2014 donde ganaron el primer premio en Arquitectura. Posteriormente, fue seleccionado por los premios FAD 2017 y por la Biennale Architettura di Venezia 2018. Ana ha compaginado la práctica de la arquitectura con el diseño editorial, editando el libro de arquitectura y tecnología Deep Skin. Lara formó parte del equipo Ringo Rango que fue seleccionado por la Biennale Architettura di Venezia 2018 y Aina participó en el concurso OpenGap con el proyecto A(rt)BBEY que obtuvo una mención de honor. Actualmente, compagina la práctica de la arquitectura con el diseño de joyas en la Escola Oficial de Joiers, Orfebres, Rellotgers i Gemmòlegs de Catalunya.

Las cuatro han realizado intercambios con otras universidades del mundo (Chicago, São Paulo y Bruselas) y actualmente trabajan en diferentes despachos vinculados al mundo de la arquitectura, el diseño interior y el diseño gráfico.

El proyecto ONES propone el movimiento como propagación no solo visual, sino como un sonido; una onda expansiva. Se interpreta el movimiento como una interacción entre las personas y los objetos, aprovechando el Claustre de Sant Jordi i Sant Domènec como una caja de resonancia que permite crear un juego visual y sonoro, únicamente originado por el espectador.

ONES se basa en un conjunto de cascabeles que permiten conducir el sonido gracias a la acción del usuario. Se parte de esta caja sensorial en la que se estructura un recorrido sonoro entre distintas nebulosas a diferentes alturas y con diferentes tonos, creando una reacción en cadena generada por un origen puntual.

La intervención adquiere un comportamiento luminiscente cuando cae la noche en el claustro. El conjunto de cascabeles conforma el cielo estrellado del patio. El visitante también puede interactuar con el movimiento mientras la luz del día va disminuyendo y la oscuridad cubre la intervención.