Tao de la Torre Sola y Caterina de la Portilla, pareja natural de la isla de Gran Canaria, son los autores de la propuesta concebida para el patio del Colegio de Sant Jaume y Sant Maties, “De La Luz Del Patio”.

Tao de la Torre Sola es un consultor y diseñador especializado en experiencias de usuario. Durante los últimos ocho años ha desarrollado, entre otros, proyectos como Redbull.com, Ableton Live 9, DiscoverShadow, Die Welt, Paradox en lugares tan dispares como Londres, Berlín, Madrid, Las Palmas, San Francisco, Montreal o Nueva York, donde reside actualmente. Hace menos de un año que Tao ha decidido sumergirse en una investigación que pretende analizar aquellos procesos cognitivos disfuncionales que influyen en las estructuras empresariales y a los

individuos que las componen, mezclando business, diseño y psicoterapia.

Caterina de la Portilla acaba de licenciarse en la E. T. S. de Arquitectura de Las Palmas, desarrollando su Proyecto Final de Carrera en la ciudad de Nueva York bajo la tutela del arquitecto Manuel Feo Ojeda y obteniendo por su trabajo la calificación de Matrícula de Honor en Abril de 2015.

Ha podido complementar y enriquecer su periodo de formación gracias al apoyo del arquitecto Javier Mena Marqués, con el que, poco a poco, ha ido construyendo una relación de mentoría. Actualmente busca perpetuar este binomio maestro-aprendiz en los estudios europeos mientras continúa elaborando sus propios interrogantes.

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Su propuesta para El Festival consiste en una transformación atmosférica. Un único material, el tul, provoca esta transformación sencilla y gigante. La intervención es aérea y absoluta. Es la luz natural del sol la que empapa el patio de su propio color. 

La instalación se teje en la secuencia de soportes loando la estructura del Colegio, pues son los soportes, la logia y el patio aquellos que estructuran la experiencia de la luz. 

Utilizar el textil como envoltorio de esta experiencia garantiza el protagonismo del color y un contacto delicado con el edificio. El tul, una malla abierta, evoca la atmósfera mediterránea que en verano se colma de insectos e identifica la instalación con el patio envuelto: el archivo histórico de les Terres de l’Ebre.