Espacio: Pasaje Franquet
Situación: Calle Ciutat, 5


Joan Bardy y Jean Orliac, amigos y arquitectos, estudiaron juntos en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallès.

Han crecido integrando la cultura francesa y la catalana en sus vidas, cosa que continúan haciendo en su práctica profesional. Trabajan en Francia y en Catalunya tanto en proyectos propios, como en proyectos más grandes en colaboración con los despachos Michèle&Miquel y Archikubik. Más allá de esta ambivalencia nacional, han vivido también la cultura alemana y la portuguesa en primera persona, a través de intercambios universitarios.

Como si se tratara de una tela de seda de oriente, la instalación está formada por un dosel compuesto por cadenas de aluminio anodizado de un color rojo sugerente, con reflejos brillantes a contraluz. Aún siendo un tejido bastante tupido para cortar vistas, filtrar el paso de los rayos solares y crear un espacio interior, la tipología de estas cadenas permite las miradas indiscretas y curiosas.

Observando que muchas pasiones y emociones son capaces de distorsionar nuestra percepción, en la intervención se ha propuesto, precisamente, una distorsión del espacio, de la luz y de las formas, que ojalá sea capaz de despertar pasiones intensas a sus visitantes. En definitiva, un baldaquín que enaltezca el espacio y apasione a los sentidos.